Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las carreteras que bajan hacia el Tequendama https://asiyaxazd626718.slypage.com/40851430/fincas-de-cundinamarca-el-encanto-privado-de-la-sabana